Un hueso de santo llegará a Ciudad Real

junio 7, 2012 | 3 comentario

Un nuevo y venturoso acontecimiento llenará nuestra ciudad de espíritu devoto y encomiástico. En este caso se trata de la presencia en nuestra ciudad de una reliquia del cadáver de San Juan Bosco, en concreto de un hueso de su brazo derecho. La visita de esta casquería anatómica será motivo de alborozo para propios y extraños, y paliará durante unos días los sinsabores existenciales de las clases obreras de nuestra ciudad.

En el videograma se observa una meticulosa operación científica de análisis de los huesos del santo varón; entre ellos el que podrá venerarse en Ciudad Real en los próximos días.

Los organizadores aún esperan que el Consistorio arrope este evento con algún acto complementario en los que es especialista reconocido. Asimismo, esta visita ósea coincide con la campaña municipal para reivindicar la recuperación de los huesos de Hernán Pérez del Pulgar, héroe local, que reposan de manera espúrea en la Catedral de Granada. Los responsables de asuntos externos del Consistorio ciudadrealino llevan muy avanzadas las conversaciones con la ciudad granadina, por lo que no es improbable que en breve podamos anunciar nuevas y venturosas noticias en materia de huesos locales.

Seguiremos informando.


Comments

3 cartas al director hasta ahora

  1. Kaytxar on junio 7, 2012 19:12

    Aunque no es época todavía, qué mejor momento para revitalizar el comercio en pastelerías…

    http://2.bp.blogspot.com/_BurXDPwel5s/SQjRgcGa8HI/AAAAAAAAAWk/LIzWtURx3vQ/s400/huesos+de+santo.jpg

  2. Hombre Malo on junio 7, 2012 20:43

    Extraído de la noticia en la web del Tribuna:

    “Indulgencia plenaria. El Papa Benedicto XVI concedió, a través de la Penitenciaría Apostólica, la Indulgencia plenaria con las condiciones que establece la Iglesia, a los fieles que «ante las reliquias del Santo expuestas solemnemente, participen devotamente en una función sagrada celebrada en su honor o que al menos se detengan ante ella durante un tiempo conveniente para reflexionar piadosamente».”

    Ahora yo me pregunto, ¿cuánto tiempo se considera suficiente como para reflexionar piadosamente? Si me la cruzara por la calle (a la reliquia) y me la quedara mirando atónito, ¿bastaría para obtener la tan preciada indulgencia plenaria? ¿Existe un medidor de piedad (un piedómetro, por ejemplo) que certifique y atestigüe si hemos alcanzado el mínimo exigible marcado por los cánones?
    ¿Cómo se mide la piedad, en newtons, en julios, en hectogramos?

  3. Una rancia on junio 13, 2012 18:04

    Me encanta vivir en esta carpetovetónica ciudad porque han surgido esta gaceta y esos comentarios.

    Petición a Don Lino: ¿se podría poner un botón de “me gusta” en los artículos y comentarios?

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