Entrega nº 16. “A media tarde Cazuela cerró sus diligencias…”

abril 30, 2011 | Deje usted un comentario

A media tarde Cazuela cerró sus diligencias, con los millones repartidos en una diversidad  de números sin significado, colgados por muy diversos lugares, estantes, consolas, vitrinas y anaqueles. Esa noche, otra vez en casa y con el cadáver de Gal Esquinas en el tanatorio, velado por la guardia municipal en traje de gala y por la Corporación enlutecida, recogió el ‘Scrable’ de la habitación de su hijo y se dispuso –ya sin sentido alguno, toda vez que el caso se había cerrado– a descifrar el mensaje, si es que lo hubo del tarjetón con que a Gal Esquinas sorprendió la muerte.

Esa muerte que, por un momento, pareció juguetear con las palabras y con sus significados, o al menos eso le pareció a Cazuela. Ya nada importaba en la resolución del caso cerrado, sólo era un extraño presentimiento que a nada conducía. Sobre las dos de la madrugada del día 23 Cazuela había sido capaz de obtener algo con algún sentido gramatical, pero igual de indescifrable que el texto originario: ACUDID SOLOS A LEER/EN LA CIUDAD QUE SOLO ES REAL. (Continuará).


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