Preparando que estábamos…

febrero 24, 2011 | Deje usted un comentario

Preparando que estábamos en nuestro modesto escritorio nuestras salidas mañaneras, Numa a Córdoba y Pozo a Carrión de Calatrava, nos llegan las dudas razonables y razonadas de nuestros adláteres sobre nuestras intenciones de entonar el himno rancio a coro y capella.
Sin cabalgar, pues el jumento de la disputa, ya llegan ladridos lejanos cual tambores estridentes. Eso cuentan y nos dicen nuestros particulares informantes: señores Cicuendez Panduro, el anónimo Observador Impenitente, Interino y el propedeútico Recolector de Palabras.
-“Os estáis equivocando pareja. Aquí el que da un paso al frente la caga, por que se identifica. Y la esencia de la felicidad mesetaria y del muermo culipardo, es el anonimato pulcro, civil y, si se puede, religioso sin confesor y sin confesión. Que de todo se entera uno. Ni las entretelas del confesionario, suelen callar y a todo prestan oídos”.
-“Pero hombre Cicuendez, espetó Numa, tampoco será tanto, el movimiento que hemos apuntado. Sólo apuntado aún y además es una simple tarantela o una jota con bogavante ”.
-“Si, si que lo será”, apostilló desde el umbral de la despensa el invisible Observador Impenitente. “Comienzas, y cuando te das cuenta ya es tarde. O has picado el anzuelo”.
-“Pero ¿tarde para qué?”, inquirió Numa.
-”Pues tarde para todo”, redondeó Cicuéndez.
– “Eso mismo, para todo”, remachó el Observador Impenitente-. “Para que te den el Diploma de Ciudadanía Honorable; para que te nombren Preclaro y Dilecto Protector Local y hasta para que te propongan como Jurado Eminente, en la Magna Cabalgata carnavalera, que ya se aproxima y se ensaya sin ningún rubor ni recato”.
Mientras el puchero proseguía su hervor matinal y potajero, Pozo sonreía ante los temores expresados por Cicuendez y el Observador Impenitente. “Señores –atinó a expresar- “son ustedes unos tímidos inveterados, por mucha labia que desplieguen en sus respectivos pulpitos y tertulias civiles. No vamos a desertar, ni nos vamos a confundir con secta alguna”.
-“Y usted –inquirió Numa al silencioso Recolector de Palabras- no tiene nada que decir amigo nuestro”.
-“Yo sólo se que con tanta duplicidad y tanto misterio doble, os parecéis a About y Costello, o a Laurel y Hardy. Por no decir que sois parte del misterio que embargaba a Jeckyll y Hide. Uno por la noche , otro por el día. Dos en uno, o uno en dos. Como hiciera la pitusa de Hayley Mills, la adorable Polliana, en su cinta ‘Tu a Boston y yo a California’; que representó a unas gemelas cuando era una sola persona y ninguna diosa verdadera”.
De aquí se deducen las ventajas y los incovenientes de ser dos en uno o uno en dos, como afirma el Recolector de Palabras. Tu a Córdoba y yo a Carrión, a descubrir los misterios de la realidad de las capas y de los fogones.
***
De tal suerte que Numa, provisto de sus zapatos de cordobán y de su capa de tuno de la Facultad de Económicas, se dirigió hacia Córdoba, con objeto de ensayar su sortilegio mesetario en la reunión mixta de los culipardos Amigos de la Capa y de los califales Amigos de la Capa y el Sombrero. Paseó su palmito junto al viejo rio Betis y cruzó el puente de San Rafael con ese atuendo tan sorprendente. Toda vez que no portaba ni sombrero cordobés ni castoreño de picador; sino una vieja gorra de Birminghan que junto a la capa raída y sin cintas de la rancia tuna estudiantil, le conferían un aspecto, sino grotesco, al menos raro. Volvió de la Córdoba ‘lejana y rosa’ (pero ya no Rosa Aguilar) cansado y un poco raro.
La rareza la soportó, por otra parte, Pozo en las proximidades de los lejíos de Calatrava, donde don José Crespo labora en sector tan holístico como el de la Hostelería. Y por ello ha decidido realizar las Primeras Jornadas Gastronómicas, de la mano de afamados cocineros, que combinan los fogones con los fondos secretos de los diccionarios. Y allí descubrió Pozo en coyunda pitancera a la Alcaldesa doña Rosa Romero y al Delegado de la Junta don José Valverde (ambos dos, candidatos venideros en el match electoral por el sillón de la Alcaldía), en disputa de tenedores, copas y pinchos. Aunque fueran de ‘gachas manchegas con pan’, o de ‘carabinero albardado con torrezno’, o de ‘tocino al romero con helado de amapola sobre tofe de risolí ya galleta manchega’.
-“A mis brazos Rosa rival y Romero contendiente conservadora”.
-“Bésame Pepe candidato y Valverde señalado”.
-“¿Te gusta más la muselina del cangrejo de río o la salsa de Parí con vino Requiebro y divertida perdiz a toledana?”
.”¿Qué preguntas más raras, me haces caro Pepe? Me gusta todo y me gustas tú. Aunque luego lo desmintamos en los medios. No en balde vamos a ser casi vecinos”.
-“Pues bebamos en paz y concordia. Que ya llegará el tiempo de las disensiones y de los debates”.
-“¿Pero qué tenemos que debatir? ¿Sobre la croqueta líquida o sobre los vinos sólidos?
-“Rosa, tu siempre tan ocurrente. No te olvide que mañana tenemos segunda parte con Javier Huertas y su afamado ‘bocadillo de chorizo de matanza del siglo XXI’ y el no menos ínclito ‘caramelo de Syrah con serrín de naranja’”.
-“¿ Me estás proponiendo algo raro? O ¿ me estás llamado serrín?”.
Cuando Pozo, tras el viatico carrionero, le relato a Numa el alto debate de los contendientes venideros, éste agotado y cariacontecido le respondió. “Una buena capa, todo lo tapa”.


Comments

Nomnre

Email

Sitio gües

Expláyese, joven