Ciudad Real contará con el primer Museo Orto-Forfólico del Mundo.

febrero 22, 2011 | 9 comentario

En la última visita realizada por el presidente de las Regiones Manchegas a Ciudad Real se anunció que el edificio conocido como Colegio Ferroviario será destinado a ocupar el Museo de la Ortopeida y de las Hernias, primero en su categoría en el territorio nacional y aun en todo el orbe.

Futuro Museo Orto-forfólico. Ortopedia y Caspa por fin juntas en un mismo recinto.

Así lo aunció en el transcurso de una merienda-cena ofrecida en la sede de la Asociación de Ortopedas y Herniados de Ciudad Real, donde se dieron a conocer algunos de los aspectos más relevantes del proyecto. En principio se destinarán 500.000 millones para rehabilitar el edificio, algo mohoso ya por el paso del tiempo, y otros 800.000 millones para adquirir prótesis, ortopedias y demás adminículos del género en los mercados y casas especializadas en este tipo de artefactos.

La pierna ortopédica de El Cid podrá verse pronto en el Museo Ortopédico de Ciudad Real

Según ha declarado el Sr. Barreda “Ciudad Real ha sido históricamente una ciudad absolutamente ortopédica, de ahí que esté justificado que un museo de similar índole se instale en esta ciudad. Está bien documentado que su fundador, Alfonso X, llevaba una faja medianera desde el esternón hasta el bajo vientre, debido a ciertas excrecencias que le sobresalían y que resultaban indignas en una persona de su hombradía, linaje y erudicción“. Y continuó: “Para mi gobierno, este museo es una prioridad absoluta y una necesidad perentoria. Sin este museo, el futuro de Ciudad Real estará hipotecado y no será posible el progreso progresivo que mi partido pretende. Además, es absolutamente importante atender la demanda de colectivos dinámicos como éste que no sólo aumenta la cultura de nuestra ciudad sino que reporta cientos de votos que no podemos desperdiciar, teniendo en cuenta que nuestro partido está de mírame y no me toques, y los votos hay que sacarlos de debajo de las piedras. Así que, a quien le guste la idea, estupendo, y a quien no, pies para qué os quiero.

Sin embargo, la propuesta no parece haber sentado bien a la Regidora quien acusa al presidente regional de haber usurpado la idea ya que parece ser que el Consitorio había anunciado meses atrás que el Colegio Ferroviario se convertiría en Museo Nacional de la Fórfola. A tenor de lo anterior la Regidora ha manifestado “queremos colocar Ciudad Real en el mapa de vanguardia de nuestro país y por ello nada mejor que el primer museo dedicado a las escamas del cuero cabelludo. Contamos con el apoyo de la Asociación Local de Amigos de la Caspa. Tenemos hecho el proyecto, que es muy bonito. En las vitrinas vamos a colocar caspa de personajes egregios de nuestra historia.” Así, habría una porción de la caspa de Isabel la Católica, de Colón, de Torquemada, y hasta unas costras capilares de Viriato. Igualmente se estaría negociando con el Monasterio de Covadonga en Asturias la adquisición de los únicos restos casposos de Don Pelayo por un montante total de 1.000. Finalmente la Regidora municipal ha manifestado con cierta quemazón “No es de recibo que el Sr. Barreda se quiera llevar ahora al huerto a los miembros de una asociación cívica tan solo porque ello le pueda reportar unos cientos de votos, sobre todo cuando esos votos serán, con museo o sin museo, para nosotros puesto que la idea primigenia fue nuestra, y porque además aquí vamos a seguir gobernando nosotros; y a quien le guste, estupendo, y a quien no, pies para qué os quiero. Por ello ya le adelanto al Sr. Barreda que en Mayo nos veremos, y que no le arriendo la ganancia, y que quien ríe el último ríe mejor, y que si quieres arroz Catalina“.

Cabelleras famosas con incrustaciones casposas podrán apreciarse muy pronto en el Museo de la Fórfola.

El proyecto del museo ha sido elaborado por un funcionario municipal aunque finalmente ha sido desestimado por razones desconocidas. Para resarcirlo del agravio se le está agasajando con multitud de prebendas, óbolos y dispensas de modo que su  honor arquitectónico quede satisfecho y su boca sellada.

Las imágenes inferiores testimonian y justifican un museo de esta índole

Finalmente, las dos sociedades civiles interesadas en el edificio de la discordia han acordado fundir en uno sólo sus intereses particulares, y soliciar a ambas administraciones que sea cual fuere el objeto último del museo, éste muestre en pacífica unión, lo ortopédico y lo casposo de nuestra ciudad, como símbolos génicos y sustantivos del espíritu local.

Ambas administraciones parecen estar de acuerdo ya que ambas participan de aquellos mismos valores que se reivindican para ser exhibidos en las vitrinas del nuevo museo, y por entender que éste será, no sólo continente de objetos meritorios, sino vivo y preclaro ejemplo de los fósiles que por fortuna rigen los designios de la política territorial.


Comments

9 cartas al director hasta ahora

  1. El Pozo y El Numa on febrero 22, 2011 10:00

    El tarjetón, que Cazuela retiró de las manos cada vez más frías de Gal Esquinas, mientras esperaba la llegada del forense cerca ya del mediodía, no aclaraba nada, pero turbaba mucho, como turba cualquier cadáver con un signo extraño que rompe la quietud de la muerte. Un texto redactado de forma completa y mostrado casi ostensiblemente, parecía desvirtuar la hipótesis primera de una muerte natural y quieta. Rara vez el asalto de una muerte natural que no avisa, te deja acabar algo o te da tiempo para finalizar una tarea entre manos, y esta queda inacabada. Si Gal Esquinas fue golpeado por una muerte natural, es increíble o poco razonable, que terminara el texto redactado del tarjetón prendido en su extremidad superior derecha. O incluso, el que se siente mal de forma súbita reclama ayuda y auxilio pronto al que se haye a mano y próximo, dejando de hacer lo que tuviera en sazón y abandonando pluma, tarjeta o teléfono. Si Gal aquejado por un golpe súbito hubiera gritado, seguro que Manzano habría captado el grito de dolor, como un aviso y ese grito no sólo habría alertado a los vecinos próximos sino que hubiera interrumpido la tarea y ese redactado del tarjetón quedaría medio concluido. Pero el texto del tarjetón CIUDAD REAL SOLO ES/QUE SOLO ES REAL EN LA CIUDAD, ¿podía considerarse un texto concluido?, o ¿acaso faltaba alguna palabra más, que le diera algún sentido final a la frase? Tal como CULPABLE o como INOCENTE; tal vez, MI AFÁN, MI ESFUERZO o MI EMPEÑO, en esa primera línea perdida. Para otorgar al lector el fruto de un esfuerzo inteligible y ya tangible: “Ciudad Real sólo es culpable”, o tal vez, “Ciudad Real sólo es mi empeño”.
    Más difícil era enhebrar un sentido a la segunda línea del texto, que aludía a algo que sólo es ‘real en la ciudad’. Pero ¿en qué ciudad?, ¿en ésta o en cualquier otra? y ¿qué realidad era esa, que barruntaba Gal a la muerte presentida? La primera falta de algunas de las palabras citadas, daría como resultado casi una acusación genérica y velada: CIUDAD REAL SOLO ES CULPABLE y correspondería al texto de un suicida por amor. Pero ¿culpable de qué?, ¿de la muerte que se avecina y se presume?, ¿de un desencanto irremediable?, ¿ de un distanciamiento constante y creciente?, ¿de haberle votado?; ¿de un fracaso en la gestión, prometida y publicitada en la pasada Campaña Electoral? ¿Tanto amargó el carácter de Gal Esquinas su desempeño de la Alcaldía y la penumbra clara de ese despacho mal orientado al este y al norte? Y ¿qué es aquello que sólo cobra visos de realidad en la ciudad?
    La segunda posibilidad de la palabra ausente de la primera línea, incluso, tiene un aire sutil de despedida y por eso el texto muestra el desvalimiento de un empeño fracasado: CIUDAD REAL SOLO ES MI EMPEÑO. Un suicida –si es que Gal lo era– suele aprovechar ese gesto de despedida del que traza unas líneas, para justificar su despedida anticipada y no pactada, y eludir con ello a falsos culpables, al trabajo extra para la Policía Judicial en días tan saturados de esfuerzos y a nuevas pesquisas. Y aquellas letras –reconocidas por varios colaboradores como escritas por la propia mano de Gal Esquinas, como si fuera un testamento hológrafo– no parecían aclarar o justificar tal hipótesis, aunque sí habían determinado las pericias grafológicas que las frases estaban concluidas, al situarse un punto minúsculo tras la última D del texto, que daba y finlizada por acabada la redacción. Por lo que en la cabeza y en las notas de Cazuela el texto no solo estaba concluido sino que debía de ser la clave del enigma de esa muerte imprevista que cargaba de mal fario el sorteo del día siguiente; si es que aquello –esa muerte extraña y precipitada en las vísperas navideñas– era un enigma y no se trataba más que de una extraña coincidencia de la llegada del solsticio y de la proximidad de la Navidad que abre un sorteo lotero muy ruidoso. (continuará).

  2. Farándula Gómez on febrero 22, 2011 21:52

    Pues ya era hora que la municipalidad y esos otros se pusieran de acuerdo en algo tan básico y fundamental para esta ciudad nuestra. Segura estoy que se duplicarán, ¡qué digo! triplicarán los viajes del inserso a visitar tan insigne museo. ¡hay que vender la imagen Ciudad Real fuera de Ciudad Real!
    No cabo en mi de gozo! solo se me ocurre cantar esta canción: Me voy a hacer un rosario…con tus dientes de marfil… tralará

  3. El Pozo y El Numa on febrero 23, 2011 10:45

    Don Lino, don Lino, se le ve a usted el plumero del buen plumífero. Por mucha fórfola caída sobre los impolutos antimacasares que nos señale y propale. Hay quien dice que la verdad sobre la ‘ranciedumbre’ no anida en la grasa depositada, ni en la antigüedad de las cosas y de las personas a ella pegadas; sino que la etimología que nos enseña el dilecto Corominas, alude a cierto sentimiento de rencor, que eso es lo rancio inveterado y prosopopéyico. Pues héte aquí como en la omisión perversa anuda ese rencor pecaminoso por el esplendor de lo público capitalino.
    Tanta murga sobre el Mundo Rancio y nos deja usted pasar la oportunidad de oro de reconocer la tarea de salvamento municipal verificada por la revista Mundo Empresarial Europeo y los galardones y distintivos otorgados al genio rector y a la beneficiencia de nuestros munícipes. Ya sabe usted, que en la edición de 2011, uno de los galardonados por tan Magno e Independiente Tanque de Ideas, ha sido el Consistorio de Ciudad Real, por considerar que “la Bona e Noble Villa es una ciudad modelo de calidad de vida, segura, próspera y con una amplia oferta de servicios asistenciales, comerciales y de ocio”. Todo imparable e inmarcesible.
    Por ello, en la entrega de los distintivos y condecoraciones, nuestra primera regidora, ataviada de manchega con peineta de Membrilla y estameña del Robledo, valoró que “nuestras bondades hayan sido reconocidas y recogidas en publicaciones de tirada nacional como la revista citada. Elogios que nos animan a seguir trabajando para convertir a Ciudad Real en la capital importante que merece ser”. Pero ¿quién se merece qué cosas? Yo creo no merecer tanto regidor preclaro e iluminado que practica una gestión a lo Tai-chi. Me muevo, pero no me muevo; ¿has visto como te engaño con mis brazos como alas de mariposa? Aunque se oculten los merecimientos reales, uno se imagina el tráfago imponente de influencias ante el Tanque de Ideas para contar con el galardón. ¿Cuántos premios y concursos se amañan en aras de la recta independencia de jueces y tribunales? ¿Cuántas distinciones se subastan sin rubor el día antes de otorgar distinciones y bandas de honor?

    Según la entidad convocante, Ciudad Real ha sido premiada porque “es una ciudad modelo de calidad de vida, dinámica, con una población joven y una ciudad universitaria”. Además, de todo ello, la ciudad destaca en el contexto nacional “por tener una baja tasa de inseguridad ciudadana”.
    La publicación recoge que “si entendemos por calidad de vida una ciudad segura, próspera, amable, sostenible, con servicios e infraestructuras públicas próximas al ciudadano y con una administración cercana y que atiende las necesidades de sus vecinos y se preocupa por las familias, Ciudad Real es un lugar ideal”.
    Desde aquí , desde este foro atormentado y rencoroso, debemos sumarnos a la idea salvadora de promover el cambio de nombre de nuestro esplendoroso lar. No Giga Real, ni la pasada Ciudad Libre de nuestra contienda incivil, ni Pozuelo Seco o Mojado; sino esa proclamación de Ciudad Ideal, como la ideada por Tomas Moro y por Campanella.
    Ya se sabe CI = Ciudad Ideal, pero también Capital Importante.

  4. Don Lino on febrero 23, 2011 12:25

    Señores El Pozo y El Numa, nadie en esta humilde Redacción goza de la suficiente altura intelectual como para rebatirle o desmentirle. Lleva usted plena razón en cuanto dice, en cuanto no dice, y en cuanto ni siquiera alcanza a imaginar.
    Sea usted bienvenido a esta su casa, en la que le tenemos ya por inquilino rancio, en toda la amplia extensión que este término pueda expresar.
    La extensión y calidad de sus textos agudos y cristalinos justificarían la habilitación de una sección para ustedes solos, como digno receptáculo de su talento. Piénsenlo.
    Un afectuoso saludo.
    Don Lino.

  5. El Pozo y El Numa on febrero 23, 2011 13:12

    Don Lino tanta lisonja nos sonroja y nos turba, desde la modestia de nuestro pequeño escritorio y desde la pequeñez de la escribanía que compartimos como si de los míticos gemelos Castor y Polux se tratara. Hay algunos osados trasnochados que nos han identificado en ocasiones con De la Calva y Arcusa (ex Dúo Dinámico), otros han gamberreado a nuestra costa con los maléficos Zipi y Zape. Y finalmente los más contumaces han querido ver nuestro sexo transmutado en las nalgas mismas de Pili y Mili. Pero no preste oídos y atenciones lastimeras a esos cánticos de sirenas pagados por el oro de Moscú, por la plata de Génova y por los sueldos de Ferraz.
    Tras arduas deliberaciones y reflexiones turbadas, tanto Numa como yo mismo, hemos decidido dar un paso al frente en esa su provecta invitación a morar en el receptáculo señalado en pro de la Patria Rancia. Una habitación con vistas, pregona Numa; una celda monacal ruego yo. Y así nos va; sin comenzar ya discutimos. Dice Numa que él prefiere las estancias soleadas; cuando yo tengo un natural propenso a las alcobas sombrías. Con lo cual antes de empezar nuestra singladura rancia, ya empiezan las desavenencias que perpetuamos desde que iniciamos la colaboración en la casa del ínclito profesor barcelonés don Félix de Azúa. Quien sólo nos puso un catafalco onomástico en su ‘Abierto a todas horas’. Y así nos luce el pelo por tanto destajo y tanto estajanovismo. Por que ese ‘Abierto a todas horas’ azuano, más parece un burdel sempiterno y goloso que un blog de la galaxia digital.
    Numa, me insiste, busca la claridad jupiterina y yo opto por las umbrías saturnales. ¿Cómo coincidir en propósitos comunes, sin ser un matrimonio bendecido o sacramentado? Usted cree que somos recomendables con tantas disensiones y divergencias. No somos ni siquiera un equipo de jugadores mus ni de petanca, y usted nos propone embarcarnos en un viaje desconocido. Sabemos como empiezan estos ‘tours’ (¿en la Cruz Verde o en Cuatro Caminos?), pero dilecto amigo don Lino ¿cómo termina este viático incoloro e incruento? ¿En las llamas de la Plaza del Pópolo?, ¿de paseo por la laguna Estigia? O ¿saturados de Honores y Distinciones? Por favor, don Lino, no vayan a nombrarnos Hijos Predilectos y Eminentísimos de la ínclita Ciudad Ideal y Captal Inmportante. Ya sabe usted CI2.
    Méditelo bien, caro don Lino, por que el aceite no liga con el agua. O si usted lo prefiere a la mallarmeana: “Car nous voulons la nuance encore/ Pas la couleur, rien que la nuance/ Et tout le reste es littérature”. Sus afectísimos servidores.

  6. El Pozo y El Numa on febrero 23, 2011 13:17

    Me advierte Numa del olvido de nuestra entrega del folletón, merced a tanto carteo onomástico y sicalíptico que nos deja entretenidos y despistados. Mil perdones, y ya sabe cual es el velador de las notas.
    2. Tiempo diferido.

    Tampoco el texto del tarjetón parecía ser una denuncia en contra del hipotético homicida o a favor de su desvelamiento, como alguien había ya apuntado en los bares que alfombran y tapizan las proximidades urbanas del Consistorio, Bares y aguaduchos que en la hora del aperitivo, aparecieron más concurridos que otros días similares, merced a la carnaza de todos los corrillos, correveidiles y tertulias. Como un reflejo de lo mucho que se habla y parlotea en velatorios y tanatorios; como si con ese exceso verbal y charlista se quisiera compensar lo mucho que callará y enmudecerá ya el finado.
    Tampoco un homicida deja que su víctima escriba su nombre sobre un papel y le acuse libremente, más bien se asegura plenamente y antes de la salida, de la eficacia de su faena y de la ausencia de pistas y huellas que pudieran delatarle. Nadie, y mucho menos Manzano Porras, había visto a ningún extraño, a ningún potencial homicida, o incluso ya a algún presunto asesino, desde las nueve de la mañana –hora en la que Gal Esquinas solía iniciar su jornada laboral– hasta las fatídicas once en que se asomó al despacho, para anunciarle un café con porras, que traían desde la vecina cafetería Niágara.
    En esas dos horas, sólo habían empujado la puerta de mediodía del despacho de Gal Esquinas, los citados colaboradores –Gonzalo Manuel Menor, Juan Lagos Santos, Flor Romana o Ricardo Toril Fuentes– en unión de Tornado Prendes. Cada uno de ellos sostuvo su encuentro –de mayor o menor duración como luego se supo– con el Alcalde y volvieron a sus despachos y reuniones hasta que fueron convocados por los nervios estallantes de Manzano Porras. Incluso se descartó –tras un rápido reconocimiento pericial– que la puerta de escape que ocultaba el empanelado de la pared del oeste se hubiera utilizado. La última llamada registrada por la central telefónica, la había realizado Gal Esquinas a las 10,45 a un número que resultó identificado como la sede de su partido el Centro Social Popular; donde parece que trató, sin conseguirlo, de hablar con Jesús Camionero, presidente Provincial del CSP. Con anterioridad había recibido cuatro llamadas desviadas por Manzano al tratarse de asuntos menores, y dos más –del Subdelegado del Gobierno Jorge Wolf, y del Delegado de la Junta de Comunidades Salvador Alba García–. Su móvil –también chequeado– sólo reflejaba una llamada de su casa a las 10,12 con una duración de 35 segundos. Nada se podía decir de las comunicaciones interiores que no dejaban pistas ni huellas. Todo parece que sucedió entre las 10,45 y las 11 horas; en ese intervalo de tiempo Gal Esquinas redactó su texto –¿o era ya una despedida?– una vez concluida su llamada fallida a Camionero. (continuará).

  7. El Pozo y El Numa on febrero 24, 2011 10:01

    Preparando que estábamos en nuestro modesto escritorio nuestras salidas mañaneras, Numa a Córdoba y Pozo a Carrión de Calatrava, nos llegan las dudas razonables y razonadas de nuestros adláteres sobre nuestras intenciones de entonar el himno rancio a coro y capella.
    Sin cabalgar, pues el jumento de la disputa, ya llegan ladridos lejanos cual tambores estridentes. Eso cuentan y nos dicen nuestros particulares informantes: señores Cicuendez Panduro, el anónimo Observador Impenitente, Interino y el propedeútico Recolector de Palabras.
    -“Os estáis equivocando pareja. Aquí el que da un paso al frente la caga, por que se identifica. Y la esencia de la felicidad mesetaria y del muermo culipardo, es el anonimato pulcro, civil y, si se puede, religioso sin confesor y sin confesión. Que de todo se entera uno. Ni las entretelas del confesionario, suelen callar y a todo prestan oídos”.
    -“Pero hombre Cicuendez, espetó Numa, tampoco será tanto, el movimiento que hemos apuntado. Sólo apuntado aún y además es una simple tarantela o una jota con bogavante ”.
    -“Si, si que lo será”, apostilló desde el umbral de la despensa el invisible Observador Impenitente. “Comienzas, y cuando te das cuenta ya es tarde. O has picado el anzuelo”.
    -“Pero ¿tarde para qué?”, inquirió Numa.
    -”Pues tarde para todo”, redondeó Cicuéndez.
    – “Eso mismo, para todo”, remachó el Observador Impenitente-. “Para que te den el Diploma de Ciudadanía Honorable; para que te nombren Preclaro y Dilecto Protector Local y hasta para que te propongan como Jurado Eminente, en la Magna Cabalgata carnavalera, que ya se aproxima y se ensaya sin ningún rubor ni recato”.
    Mientras el puchero proseguía su hervor matinal y potajero, Pozo sonreía ante los temores expresados por Cicuendez y el Observador Impenitente. “Señores –atinó a expresar- “son ustedes unos tímidos inveterados, por mucha labia que desplieguen en sus respectivos pulpitos y tertulias civiles. No vamos a desertar, ni nos vamos a confundir con secta alguna”.
    -“Y usted –inquirió Numa al silencioso Recolector de Palabras- no tiene nada que decir amigo nuestro”.
    -“Yo sólo se que con tanta duplicidad y tanto misterio doble, os parecéis a About y Costello, o a Laurel y Hardy. Por no decir que sois parte del misterio que embargaba a Jeckyll y Hide. Uno por la noche , otro por el día. Dos en uno, o uno en dos. Como hiciera la pitusa de Hayley Mills, la adorable Polliana, en su cinta ‘Tu a Boston y yo a California’; que representó a unas gemelas cuando era una sola persona y ninguna diosa verdadera”.
    De aquí se deducen las ventajas y los incovenientes de ser dos en uno o uno en dos, como afirma el Recolector de Palabras. Tu a Córdoba y yo a Carrión, a descubrir los misterios de la realidad de las capas y de los fogones.
    ***
    De tal suerte que Numa, provisto de sus zapatos de cordobán y de su capa de tuno de la Facultad de Económicas, se dirigió hacia Córdoba, con objeto de ensayar su sortilegio mesetario en la reunión mixta de los culipardos Amigos de la Capa y de los califales Amigos de la Capa y el Sombrero. Paseó su palmito junto al viejo rio Betis y cruzó el puente de San Rafael con ese atuendo tan sorprendente. Toda vez que no portaba ni sombrero cordobés ni castoreño de picador; sino una vieja gorra de Birminghan que junto a la capa raída y sin cintas de la rancia tuna estudiantil, le conferían un aspecto, sino grotesco, al menos raro. Volvió de la Córdoba ‘lejana y rosa’ (pero ya no Rosa Aguilar) cansado y un poco raro.
    La rareza la soportó, por otra parte, Pozo en las proximidades de los lejíos de Calatrava, donde don José Crespo labora en sector tan holístico como el de la Hostelería. Y por ello ha decidido realizar las Primeras Jornadas Gastronómicas, de la mano de afamados cocineros, que combinan los fogones con los fondos secretos de los diccionarios. Y allí descubrió Pozo en coyunda pitancera a la Alcaldesa doña Rosa Romero y al Delegado de la Junta don José Valverde (ambos dos, candidatos venideros en el match electoral por el sillón de la Alcaldía), en disputa de tenedores, copas y pinchos. Aunque fueran de ‘gachas manchegas con pan’, o de ‘carabinero albardado con torrezno’, o de ‘tocino al romero con helado de amapola sobre tofe de risolí ya galleta manchega’.
    -“A mis brazos Rosa rival y Romero contendiente conservadora”.
    -“Bésame Pepe candidato y Valverde señalado”.
    -“¿Te gusta más la muselina del cangrejo de río o la salsa de Parí con vino Requiebro y divertida perdiz a toledana?”
    .”¿Qué preguntas más raras, me haces caro Pepe? Me gusta todo y me gustas tú. Aunque luego lo desmintamos en los medios. No en balde vamos a ser casi vecinos”.
    -“Pues bebamos en paz y concordia. Que ya llegará el tiempo de las disensiones y de los debates”.
    -“¿Pero qué tenemos que debatir? ¿Sobre la croqueta líquida o sobre los vinos sólidos?
    -“Rosa, tu siempre tan ocurrente. No te olvide que mañana tenemos segunda parte con Javier Huertas y su afamado ‘bocadillo de chorizo de matanza del siglo XXI’ y el no menos ínclito ‘caramelo de Syrah con serrín de naranja’”.
    -“¿ Me estás proponiendo algo raro? O ¿ me estás llamado serrín?”.
    Cuando Pozo, tras el viatico carrionero, le relato a Numa el alto debate de los contendientes venideros, éste agotado y cariacontecido le respondió. “Una buena capa, todo lo tapa”.

  8. El Pozo y El Numa on febrero 24, 2011 14:26

    La hora de la comida resultó muy ajetreada no sólo en la sede del Consistorio, donde se movían abatidos los colaboradores de Gal, algunos funcionarios, inspectores judiciales y una turba de curiosos que, retenidos por la Policía Municipal, trataban de recabar noticias de última hora.
    —”Y ¿ahora qué?” se preguntaban algunos.
    — “¿Quién recogerá la Alcaldía y quien será el próximo candidato a Alcalde del partido enlutecido? ¿El esmirriado de Gonzalo Manuel Menor o la presumida de Flor Romana?”. —“Tampoco olvidéis a León José Carrillo, que manda mucho más de lo que parece”.
    —”¿Y Luciano Rubio?, no pitaba mucho y se movía en todas las fotos y saraos”.
    —”Eso era antes. Ahora Rubio está frito, incluso quemado, de concejal en un pueblucho olvidado”.

    Sólo se sabía en las barras del Niágara y del España en los pasillos del Guadiana, en los comedores y reservados de Cal y Canto y en todos los mentideros locales, que el juez había, tras un hallazgo sorprendente, decretado el secreto de sumario y solicitado al forense la práctica de la autopsia del cadáver de Gal. Tras ello, Cazuela se había retirado a su sede administrativa, había precintado el despacho de Gal Esquinas y había eludido a la prensa que se debatía entre la extrañeza y la ansiedad. Apenas probó un bocado de un emparedado que le habían subido del café Santa Eugenia y bebió un café tibio, sentado ante su mesa atestada de papeles, sumarios en curso e informes varios. Mientras su mano derecha movía el tarjetón, como el que se da aire un caluroso día de verano pero no ahora en el curso del comienzo del invierno, su mirada se perdía por un cielo entrampado de nubes grises y amarillos sucios que presagiaban toda la melancolía del solsticio.
    No había conocido al Alcalde Gal Esquinas más que por referencias indirectas y todo le hacía pensar en la extrañeza de esa muerte con dedicatoria o de ese suicidio firmado. No había sido Gal un hombre caracterizado por su amor a las letras, según parece; era un tipo de regidor de esa generación de políticos impulsivos y poco reflexivos, de veta brava en suma. Caracterizados más por su impronta de gestos que de pensamientos. Un político de sangre, reconocían en la prensa y en los medios informativos; pero poco más. Por ello, llamaba más la atención esa despedida escrita y casi cifrada. ¿que habría querido decir con ese texto acróstico o cifrado, si es que habría querido decir algo?(Continuará).

  9. rancioman on febrero 24, 2011 17:03

    Sres. Pozo y Numa, en la parte izquierda de la página principal de MUNDO RANCIO, entre las secciones “Un rancio en Nueva York” y “Biblioteca de pensamiento rancio”, podrán ver la etiqueta “El pozo y el numa” donde se recogen los frutos de su ingenio.
    Si les satisface este procedimiento, diferencien bien, a partir de ahora, lo que es comentario de lo que es relato. Si no les satisface, procedan como más les plazca.
    Atentamente.
    Don Lino.

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