Ciudad Real, con la Torería.

julio 29, 2010 | 2 comentario

Nuevamente nuestras autoridades políticas se unen para defender todo aquello que más trascendencia tiene en las vidas de nuestra tranquila sociedad local. Así, ante la antinacional medida adoptada por el Gobierno de las Regiones Catalanas al prohibir las corridas de toros en su territorio regional, los responsables políticos han manifestado de consuno su incondicional apoyo a tan inveterada y patriótica fiesta nacional.

El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, José María Barreda calificó de «ridícula» la decisión de prohibir las corridas de toros en Cataluña, que en su opinión es un voto «contra las señas de identidad española que ello representa. Es una auténtica aberración lo que se ha hecho y se deberían haber acordado del prohibido prohibir de los franceses», aseguró el presidente regional, afirmando que no contempla que una medida similar pueda llevarse a cabo en Castilla-La Mancha, una región donde la Tauromaquia está muy arraigada».

Por su parte, la portavoz del gobierno regional, Isabel Rodríguez afirmó que el ejecutivo regional apoya la Fiesta de los toros y ha instado a los políticos a centrarse en resolver otros asuntos que preocupan a los ciudadanos y dejar la Fiesta en paz».

Por otro lado, la presidenta del Partido Popular de Castilla-la Mancha, María Dolores de Cospedal consideró que es «un verdadero drama para España que el Psoe esté permitiendo en Cataluña donde gobierna se apruebe una prohibición, es decir, se niegue la libertad de los catalanes para poder asistir a las corridas de toros, siendo los toros una fiesta tan catalana como de cualquier otro sitio de España».


A esta unanimidad política se suma uno de los mayores defensores de los valores patrios en nuestra región: Juan Navarro, regente del establecimiento mas rancio de la provincia (Casa Pepe), quien inteligentemente ha sido consultado al respecto por el periódico local “El Día de Ciudad Real”:

Juan Navarro, gran aficionado al mundo del toreo desde que tenía cinco años, mostraba su total disconformidad con esta decisión. “No cabe en cabeza de nadie quitar esta fiesta en España, es una fiesta internacional que además deja mucho dinero en Cataluña”, señalaba.

Y es que Ciudad Real se alinea en la corriente más ultrarancia y conservadora que subyace en el espíritu nacional de nuestra gran patria común que es España. Así, frente al peligroso humanismo ilustrado  que consiguió durante un tiempo la abolición taurina, fue posible por fin la restauración de la torería gracias al triunfo del absolutismo rancio:

A finales del siglo XVIII, una iniciativa para civilizar las costumbres del país del conde de Aranda, ministro del gobierno ilustrado de Carlos III y presidente del Consejo de Castilla, desembocó en la promulgación de la Real Orden de 23 de marzo de 1778, que prohibía las corridas de toros de muerte en todo el reino, con excepción de aquéllas destinadas a sufragar, “por vía de arbitrio”, algún gasto de utilidad pública o fines benéficos, siendo éstas prohibidas también posteriormente por la “pragmática-sanción en fuerza de ley” de 9 de noviembre de 1785, que contemplaba su “cesación o suspensión”. Finalmente, por el decreto de 7 de septiembre de 1786 se consumó la total prohibición de todos los festejos, sin excepciones, incluidas las corridas concedidas con carácter temporal o perpetuo a cualquier organismo como “las Maestranzas u otro cualquiera cuerpo”. En 1790, otra “Real Provisión de los señores del Consejo”, erradicaba, no sólo la versión espectáculo de la recién inventada “corrida moderna”, sino cualquier celebración que tuviera al toro como víctima protagonista, en virtud de la cual se prohibía “por punto general el abuso de correr por las calles novillos y toros que llaman de cuerda, así de día como de noche”. En 1805, otro real decreto de Carlos IV reiteraba la abolición de las corridas de toros en España y sus territorios de ultramar, aunque se toleraban algunas excepciones con fines benéficos. Prohibición que dejó de ser efectiva incluso antes de la llegada de Fernando VII, el rey absolutista que restaura el tribunal de la inquisición (abolido en 1808) y da su apoyo a las corridas, mientras suprime las libertades y la constitución de 1812. Cerrando las aulas de la Universidad en todo el reino, al mismo tiempo que crea, en 1830, la primera escuela de tauromaquia, con sede en el matadero sevillano, que sería cerrada tras su muerte, en 1834, bajo la regencia de María Cristina.

Y es que, desgraciadamente, siguiendo la Instrucción de 30 de Septiembre de 1833, el Gobernador Civil del momento, Sr. Don Diego Medrano no tuvo ningún reparo en trasladar a los ciudadanos de la provincia de Ciudad Real la fatídica nueva orden gubernamental:

“en el Boletín de la Provincia del 6 de abril [1833] se transcribe la Real Resolución por la que se suprimía el Real Colegio de Tauromaquia, dedicando la mitad de sus fondos a Beneficencia y la otra mitad a la enseñanza primaria.”

“Los Teatros y espectáculos, deben ser rescatdos de la situación deplorable en que se hallan. Los representantes gubernamentales deberán cuidar de la mejora de las representaciones, animar a los literatos, promover academias provinciales de declamación, música y baile. Las corridas de toros, los ejercicios de equitación y otros espectáculos más callejeros se deben controlar, pero sin fomentarse procurando sólo su tenencia.”

Frente a la corriente abolicionista no han dejado de surgir en nuestra provincia y por fortuna, focos de resistencia:

SANCIONADOS CON 300 EUROS LOS ORGANIZADORES DE LA NOVILLADA EN LA QUE INTERVINO SUÁREZ ILLANA EN CIUDAD REAL
CIUDAD REAL, 28 Nov. (EUROPA PRESS)

La Hermandad Santo Cristo del Consuelo y Nuestra Señora de los Desamparados de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) ha abonado una multa de 300,51 euros por incumplir la Ley de Espectáculos Taurinos en un festejo celebrado el pasado 12 de mayo y en el que tomó parte el candidato del PP a la Junta de Comunidades, Adolfo Suárez Illana, por ser picados los novillos en un festival calificado “sin picadores”.
La Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA), que interpuso la pertinente denuncia ante el delegado de la Junta en Ciudad Real, Santiago Moreno, ha pedido ahora una comprobación de los beneficios del “festival taurino-religioso” para determinar si a esta congregación religiosa “le compensa con creces la multa impuesta por la vulneración de la ley”.
Por este motivo, informa ANPBA, se ha enviado un nuevo escrito en este sentido al delegado provincial para que, en el caso de repetirse esta actuación una vez más, la imposición de las sanciones por reincidencia sean” suficientemente elevadas” como para disuadir a las monjas de seguir vulnerando la legalidad.
Además, la asociación ha presentado una queja formal al presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, por entender que la Hermandad, con su festival, vulneró el catecismo al incumplir su artículo 2.418 en el que se afirma que “
Es contrario a la dignidad humana hacer sufrir inútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas. Es también indigno invertir en ellos sumas que deberían remediar más bien la miseria de los hombres.
En el festejo, que se celebró en Villanueva de la Fuente en la zona del santuario de la Virgen de los Desamparados el pasado 12 de mayo, participaron, además de Suárez Illana, los diestros Enrique Ponce, Javier Vázquez y Vicente Barrera.

Frente a los fanatismos literalistas que quieren interpretar interesadamente el espíritu del Catecismo, y frente a la ponzoña ideológica liberal, nuestro país se afianza convencido sobre los valores atávicos de su tradición más popular. Por suerte hoy, casi doscientos años después, nuestra gran nación vuelve hoy a fomentar y potenciar los valores nacionales e identitarios que subyacen en la noble práctica taurina. La defensa pública que nuestros políticos hacen de esta fiesta supone un importante retroavance hacia el pasado más ominoso, situándose muy por encima de las Constituciones liberales y los valores ilustrados que, trescientos años atrás, trajerón lo peor para nuestro país. Así pues, con gran entusiamo y razón puede afirmarse que la defensa política que hoy se hace de la torería es un valor que nos vincula con nuestro más natural  rancio y consubstancial pasado.

Medidas de fomento. Por todas estas razones, ya se anuncia la construcción en nuestra localidad de “Ciudad Animal” un gran recinto urbano en la periferia de la ciudad en el que se exhibirán todo tipo de prácticas y deportes relacionados con el holocausto animal. Desde la típica y doméstica purga de piojos y liendres con peinilla, hasta las famosas Naumaquias romanas con todo tipo de seres fabulosos y animales subacuáticos. Para ello se habilitará una zona en la flamante playa del Vicario.

Alguno de los espectáculos que podrán verse muy pronto en “Ciudad Animal”

Otra de las iniciativas consistirá en derribar la actual plaza de toros para erigir otra con una capacidad para 300.000 personas. Bien es sabido que para construir la plaza actual se derribó hace unos años  parte de la muralla de la ciudad, por considerar con gran acierto que era más económico y artístico construir un recinto taurino con los restos de la cerca alfonsina antes que incurrir en el coste de su rehabilitación para no se sabe bien qué fin estéril. Así pues, ya se habla de demoler algún otro monumento local para engrandecer aún más la plaza de toros de Ciudad Real. Edificios y casas viejas que hoy no reportan beneficio ni utilidad alguna se integrarán con más fruto en una espléndida y grandiosa plaza. Algunos técnicos de la Admnistración afirman que la nueva y gitantea plaza de toros podrá verse desde el espacio lo que sin duda pondrá Ciudad Real en el centro de la geografía.

Asimismo, ante la decepción sufrida en Cataluña ya se espera el éxodo de cientos de miles de ciudadanos que con gran gusto y satisfacción se instalarán en Ciudad Real, donde podrán disfrutar con entusiasmo, no sólo del arte torero, sino de un despliegue genuino y permanente de espectáculos rancios. Todo lo cual está llevando a nuestros infatigables responsables políticos a convertir Ciudad Real en la Reserva Rancia de Occidente.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!


Comments

2 cartas al director hasta ahora

  1. Seguidillo on julio 29, 2010 18:36

    Cada artículo mejor que el anterior

  2. Licenciado Gutierrez on julio 30, 2010 11:39

    Excepcional reportaje. Es de agradecer que el Partido Liberal muestre actitudes tan razonables y moderadas con respecto a la represión de la influencia afrancesada e ilustrada. Hay que evitar que vuelvan los tiempos e ideas radicales y anárquicas de Carlos III. Enhorabuena a Don Lino y a los mancebos del periódico.

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