El futuro Rey de Inglaterra pasa la nochevieja en Ciudad Real

abril 4, 2009 | 2 comentario

Así lo indica un noticiario nacional: “La finca de La Garganta ha sido el destino elegido por los hijos de Carlos de Inglaterra y Lady Di, Guillermo y Enrique, para tomarse las uvas de bienvenida al 2004″. Para quienes no lo sepan, y tal como se indica en otro lugar, La Garganta, “aparte de ser, quizás, la finca más odiada por su agresiones a las personas y al medio ambiente, es un gran coto de caza, el mayor latifundio de España con una extensión aproximada de 15.000 hectáreas, explotado por la sociedad Villamagna, que era propiedad del Duque de Baviera, y que ahora ha pasado a manos del Duque de Westminster”.

Nuestro nuevo señor feudal no es cualquier hijo de vecino. Y es que se trata de Su Excelencia Lord Gerald Casvendish Grosvenor, sexto duque de Westminster, noveno conde de Grosvenor, vizconde de Belgravia, marqués de Westminster, barón de Grosvenor de Eaton y baronet. La fortuna de este fumador empedernido y aficionado a la caza de 52 años y ojos hundidos sólo es comparable a la longitud de sus títulos nobiliarios: este aristócrata británico de rancio abolengo es dueño y señor de un patrimonio valorado en algo así como 7.300 millones de euros. Su poder, además es casi tan grande como su cuenta corriente. Le da incluso para evitar que una carretera atraviese sus tierras. Con semejantes argumentos no es de extrañar que el duque de Westminster sea la persona más acaudalada de todo el Reino Unido. Es 20 veces más rico que la mismisima Isabel II. Las amplias posesiones de nuestro nuevo terrateniente provincial le han hecho merecedor de cuantiosas ayudas agrícoas por parte de la Unión Europea.

Tal es el eco de nuestra provincia en el panorama internacional que hace pocas fechas el Diario Financial Times dedicaba un reportaje a nuestra ciudad y provincia en términos ecomiosos

Ciudad Real, with its ancient walls and Gothic cathedral was established in the 13th century to battle an order of errant knights. Now, it finds itself a bridgehead once again.

Just over a 100m south-west of Madrid, Ciudad Real and its 70,000 or so inhabitants is becoming a long-distant suburb of the Spanish capital. A high-speed rail link has cut the journey time to less than an hour.

A €1.1bn international airport, due to open at the end of the year as a low-cost secondary hub for the capital, highlights Ciudad Real’s intended role as gateway to the barren tableland of Castille La Mancha or “Don Quixote country” as it is dubbed in reference to Cervantes’s fictional knight who once roamed there.

But the real change has yet to come. If all goes according to plan, in four years Ciudad Real is set to be the spearhead for an astonishing infusion of Las Vegas glitz in the form of an Iberian version of Caesar’s Palace, the casino and entertainment venture.

Backed by a combination of local investors and Harrah’s Entertainment, one of the world’s biggest casino companies, the $4bn project promises to offer visitors not just gambling but entertainment venues, hotels, restaurants, night clubs, shops, spas and a golf course

Imagine having Las Vegas here, two hours from most of Europe, three hours from Moscow. It’s an amazing opportunity,” enthuses an impressed analyst. Ciudad Real is one of the more extravagant expressions of Spain’s tourist sector which, like other parts of the economy, seems to defy conventional wisdom.

 

En el Casino de Ciudad Real se comenta el eco de esta noticia, si bien nadie ha sabido traducir lo que ella decía, se ha ponderado como merece el hecho de que el nombre de nuestra ciudad aparezca en un medio extranjero.

Y es que hay quienes ya ven en nuestro cenagoso Guadiana un nuevo Támesis en el que la realeza inglesa celebre sus famos fuegos artificiales al son de la famosa “Música acuática” de Haendel. Alguna inversión deberá hacerse en nuestro estancado río si queremos que compita con los frescos y caudalosos ríos británicos. Al menos estos son los rumores que corren por el Casino de Ciudad Real, entre cuyas mentes preclaras, ya se encuentran preparando con todo aparato una excursión a la finca para presentar honores a tan honorable Lord. Se propone nombrarlo Caballero de las Órdenes Militares, así como Caballero y Dama andante, Ciudadano ejemplar, y regalarle una insignia de la Virgen del Prado, así como un blusón manchego para que someta nuestros pueblos con todo candor y liberalidad.

En la imagen inferior los directivos del Casino local ultiman la excursión y los presentes que se han de entregar. 

Otro ejemplo de latifundismo feudal es el que beneficia las zonas circunvecinas de la finca La Cotofía. Esta finaca, situada en el Valle de Alcudia, mantiene cortado el Caminio de la Fuente del Alcornoque después de que el 29 de julio de 2002 el Pleno del Ayuntamiento de Almodóvar certificara su carácter público y su titularidad municipal, así como la ilegalidad de la malla que lo corta. El propietario de la finca parecía encontrarse “apoyado” por dos agentes de la Guardia Civil procedentes del cuartel de Fuencaliente, que rápidamente acuideron ante la llamada del terrateniente, procediendo a anotar matrículas de los vehículos y pedir el DNI de los indignados paseantes. Da la impresión de que la citada finca tiene “hilo directo” con el cuartel de Fuencaliente, ya que en casi todos los casos, han sido agentes de esta localidad lo que acuden velozmente cuando hay visitantes en esta zona.

El respetable propietario ha podido ver disminuida la afrenta gracias a la favorable intervención del Gobierno de La Mancha. En efecto, hace unos días la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha instalaba junto a la Venta de la Inés un panel en el que limitaba la entrada a la Cueva de la Venta por las márgenes del río Tablillas. De los 365 días del año, el Gobierno Regional prohíbe el paso a este lugar en 344 días, permitiendo únicamente 21 días de acceso, y previa autorización llamando a un teléfono de la Junta.

Con esta medida, que va en contra del derecho público a circular por la orilla de los ríos españoles, el Gobierno Regional de Castilla-La Mancha se sitúa del lado del terrateniente, en detrimento del resto de los ciudadanos. Además, este Gobierno Regional se sitúa fuera de la ley, ya que la gestión de los ríos es competencia de las confederaciones hidrográficas, que dependen del Ministerio de Medio Ambiente. La Delegación de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se ha extralimitado en sus funciones, inmiscuyéndose en las competencias de una institución de rango superior.

Las aguas que atraviesan La Cotofía corresponden al río Tablillas y nadie, ya sea particular o institución, tiene derecho a impedir el paso por su orilla.

Es comprensible que surjan fricciones entre la productiva aristocracia y el pueblo llano, incapaz de comprender los altos fines que la clase noble tiene previstos para nuestra tierra, y merced a la imprescindible complicidad de nuestros gobernantes. Éstos, en ocasiones deben sufrir por la causa, acusaciones de todo tipo. Sobre todo cuando se culpa a gente honorable de frustrar la construcción de autopistas por impedir que éstas pasen por su latifundios. Tales son las acusaciones que se vierten contra el padre de la patria manchega y actual presidente de las Cortes Españolas, Sr. Don José Bono Martínez.

Y a todo esto, ¿dónde esta Bono, el Presidente de Castilla La Mancha?. ¿Es que ya se le han pasado sus ardores ecologistas por medio de los cuales defendió con tanto ahínco las Hoces del Cabriel? A primera vista parece extraño su silencio, al igual que el de su ex-consejero de Agricultura y Medio Ambiente, Alejandro Alonso, al que tantos lazos unen a Fuencaliente. Resulta que, hurgando en la hemeroteca, el 11 de julio de 2002 se reunieron en Toledo José Bono y Francisco Alvarez Cascos, Ministro de Fomento, para firmar un acuerdo sobre la Autovía de los Viñedos, y el Sr. Bono, en su discurso, dice textualmente que “el acuerdo contempla, asimismo, disposiciones acerca de la autopista de peaje”. ¡Más claro, agua¡ Por si es necesaria la aclaración, Bono esta calladito porque el Ministerio de Fomento le dio 40 mil millones para terminar la Autovía de los Viñedos. Por ese precio ha vendido la riqueza ecológica de Sierra Morena y los Montes de Toledo. ¡Quien te ha visto y quien te ve, compañero Pepe Bono¡ Para el Ministerio de Fomento esta cantidad es calderilla, ya que después se permite el lujo de gastarse 20 mil millones de pesetas para que la autopista no pase por La Garganta, que es lo que cuesta de más hacerla por Fuencaliente. Encima ha sido un acuerdo miserable, para Bono, claro. Para el Ministro de Fomento, Alvarez Cascos, habrá sido un acuerdo estupendo: construye su autopista cuando, como y por donde quiere. Y ya sabemos que Cascos y sus amigos los “señores del cemento”, cazadores compulsivos, no protegen el medio ambiente, protegen sus cazaderos. Todavía deben estar partiéndose de la risa.

Y es que nuestra extensa provincia es privilegiada a la hora de contar con el afecto y propiedad de numerosos aristócratas. Se perpetúa así un régimen de latifundio feudal que tantas garantías de prosperidad y orden prometen a nuestra tierra. Lejos de la roturación y reparto cooperativos propios de los regímenes comunistas, el sistema que se consolida en nuestra provincia es de vastas extensiones al servicio de un noble extranjero, a cuyo servicio se disponen gozosamente nuestros laboriosos ciudadanos. Y no sólo ellos, sino que en plena sintonía con sus dictados, nuestras administraciones se alían con ellos para una mayor sintonía y beneficio. Es cierto que este estado puede generar ciertas incomodidades a la hora de transitar por las propiedades, pero esta circunstancia se resuelve atendiendo ¿Serán estas señales el síntoma que anuncie un nuevo y esplendoroso régimen absoluto? Así lo esperamos.


Comments

2 cartas al director hasta ahora

  1. stephen haworth on abril 4, 2009 19:00

    excelente trabajo de investigación

  2. Lector on enero 14, 2012 20:41

    Este artículo es genial!!!

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