Los aliados del hombre rancio.

mayo 4, 2008 | Deje usted un comentario

El hombre rancio sabe cómo reestrablecer su salud y su higiene, por ello no duda en acudir periódicamente a la Botica y a la Barbería. Sin necesidad de prescripción facultativa, la Botica suministra al hombre actual toda una gama de productos que mejoran la salud orgánica y el aspecto exterior, tan importante para la distinción social. Igualmente la visita diaria a la Barbería permite disciplinar el cabello, la barba y bigote, evitando el desaliño incómodo y ofensivo para nuestras amistades y conocidos. La Barbería es lugar para la agradable conversación, donde no sólo se deahogan las cabelleras, sino también las inquietudes intelectuales, ya que está considerado como uno de los hábitos más saludables entre la población masculina.

Pero no se equivoque, no piense que las modernas peluquerías se equiparan a las Barberías, verdaderas academias de sabiduría popular. En la peluquería se administran tratamientos capilares que desmerecen la condición masculina y rancia. Exija en la Barbería ser afeitado a navaja, con brocha y jabón, pida que se le aplique una loción mentolada que refrescará su piel rasurada.

Lo mismo puede decirse de esas modernas parafarmacias que sólo entretienen las enfermedades, llenándolas de sofisticados medicamentos. En la Botica le proporcionarán específicos para su mal particular, además de toda una gama de utensilios y máquinas con los que usted mismo podrá sanearse interiormente.

No lo dude. Haga del boticario y del barbero sus mejores amigos. Su salud se lo agradecerá.

Aquí puede ver un ejemplo de lo anterior.


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