May
12
Cuantos padres, al contemplar a este niño ejemplar, sienten la sana envidia de tenerlo bajo su techo. Ahí reside la diferencia entre una infancia plena de saber y reflexión y otra caprichosa, llena de vicios y hedonismo. Desde aquí sugerimos al Gabinete de Infancia la realización de programas amenos que reconduzcan a nuestra infancia hacia el sendero de la rectitud moral.
Visto en http://amenhermano.wordpress.com
Comments
2 cartas al director hasta ahora



Magnífico ejemplo de rectitud moral. El apasionamiento de éste rancio prepúber me ha conmovido hasta el tuétano.
madre qué rancio,a este no le han dado educación para la ciudadanía.
qué pena y qué miedo